| Getting your Trinity Audio player ready... |
Incorporar hábitos sustentables también implica prestar atención a algo tan cotidiano como los envases que usamos para transportar alimentos o bebidas, ya sea para la oficina o el colegio de los chicos.
Existe una paradoja que muchas veces pasa desapercibida:
- Un alimento ecológico y saludable, en un envase no adecuado, puede impactar negativamente en la salud y el medio ambiente.
- Del mismo modo, un alimento no ecológico en un envase saludable también genera un impacto.
Además, calentar comida en recipientes no aptos para microondas o reutilizar botellas plásticas que se degradan con el uso puede afectar directamente la salud. A esto se suma que los envases de un solo uso generan residuos y contaminación.
¿Qué podemos hacer?
Elegir mejor los materiales es un gran primer paso:
- Priorizar envases de vidrio o acero inoxidable (tipo 304) para alimentos y bebidas.
- Utilizar recipientes aptos para microondas (vidrio o plásticos con sello Nº 5) si es necesario calentar comida.
- Optar por cubiertos de acero inoxidable.
- Evitar materiales como teflón, aluminio, silicona y plásticos no seguros.
Adoptar estos cambios no solo mejora tu bienestar, sino que también contribuye al cuidado del entorno.